Los primeros productos de cannabis fabricados por una microempresa independiente ya llegaron a dispensarios regulados de uso adulto en Minnesota.
La salida de 7.000 vapes de la marca Loon Labs funciona como una prueba de una promesa política que busca construir un mercado legal donde también puedan entrar los pequeños operadores.
Durante años, la legalización del cannabis en Estados Unidos avanzó con un mercado que se abría, pero el acceso real quedaba en manos de compañías con capital suficiente para soportar licencias caras, infraestructura pesada y tiempos regulatorios largos. Sin embargo, en Minnesota, Gabriel Hanson, fundador de Loon Labs, logró colocar lo que sería el primer producto de cannabis de uso adulto manufacturado de forma independiente en el circuito regulado del estado.
El propio regulador de Minnesota, la Office of Cannabis Management, diseñó el despliegue del mercado con una lógica de crecimiento gradual, control regulatorio y protección para negocios pequeños, incluidos los proyectos de equidad social. En sus documentos públicos, la oficina sostiene que una apertura demasiado veloz puede favorecer ciclos de sobreoferta, cierres empresariales y concentración, mientras que un arranque medido podría dar una oportunidad más real a operadores que no llegan respaldados por grandes fondos.
Fuente: cañamo