Entre una sopa de semillas de cáñamo servida en la Nochebuena de Silesia (Polonia) y el guiño mediático del “green Christmas” en mercados con cannabis regulado, diciembre nos muestra que lo cannábico puede ser tradición doméstica, industria cultural y discusión pública.
Antes de la parafernalia, los blunts y los bongs, con motivos navideños, el cáñamo estuvo en la cocina. En la Alta Silesia (Polonia), la siemieniotka -sopa de semillas de cáñamo asociada a la cena de Nochebuena- recuerda que el cáñamo no entró al invierno por la puerta del marketing, sino por la despensa y la ubica dentro de un repertorio polaco que acompaña el calendario festivo.
Por su parte, el sitio especializado en gastronomía TasteAtlas la describe como una preparación tradicional basada en semillas cocidas y trituradas para obtener una “leche” de cáñamo que luego se vuelve a cocinar, a menudo con mantequilla y servida con trigo sarraceno.
En cambio, en Estados Unidos, la expresión “green Christmas” se usa para hablar del cannabis como “acompañamiento” festivo y más ligada a los hábitos de ocio, consumo puertas adentro y escenas íntimas que a una técnica culinaria. El San Francisco Chronicle lo trató como un guiño de temporada, señalando cómo el cannabis puede integrarse, en distintos formatos, a reuniones familiares o celebraciones pequeñas.
Fuente: cáñamo.net