Desde el 1 de enero de 2026 entraron en vigor nuevas leyes sobre cannabis y cáñamo en Alabama, California, Washington, Kentucky y Michigan.
Aunque las diferentes regulaciones responden a agendas locales, la mayoría buscan normar el mercado de derivados de cáñamo. Con límites de potencia, nuevas licencias, ajustes al retail y, en algunos casos, mayores impuestos, los estados buscan proteger al consumidor y volver más trazable la cadena comercial.
En Alabama, la norma exige licencias, certificados de análisis por lote, rotulado y envases a prueba de niños, además de fijar topes de THC por porción y por paquete. También limita la venta quedando prohibidos el comercio online, el delivery, los envíos directos y las máquinas expendedoras. A ese giro regulatorio se suma un impuesto especial del 10% sobre la venta minorista.
California adopta una estrategia distinta restringiendo el uso de extractos a los que no contienen THC detectable y sin cannabinoides sintéticos. En la práctica, la medida reduce la oferta de productos y refuerza el poder de retiro y fiscalización, en un estado donde el cannabis licenciado convive con derivados que suelen circular fuera de dispensarios.
Fuente: canamo.net
Los parches CBD y crema CBD son dos formatos pensados para aplicar cannabidiol sobre la…
Las instrucciones del juego Mikado son sencillas: deja caer los 41 palillos de bambú sobre…
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) aclaró que en México el…
Cada vez aparecen más bebidas de cannabis en las tiendas junto al té helado, refrescos…
La industria del cannabis en La Mesa está cerca de alcanzar su madurez. El decimocuarto…
Una investigación de seis meses llevada a cabo por Gendarmería Nacional Argentina permitió desarticular un…