La Cámara de Representantes del estado de Washington aprobó el proyecto que obligaría a hospitales, residencias de ancianos y centros de cuidados paliativos a permitir el uso de cannabis medicinal a pacientes con condición terminal.
La medida, que pasa ahora al Senado estatal, busca que el acceso no dependa de la política interna de cada institución.
La votación fue amplia —89 a favor y 6 en contra— y se apoyó en la idea de que el cuidado paliativo debe priorizar confort y autonomía por encima de sumar procedimientos. En ese marco, el proyecto ordena que las instalaciones “permitan” su uso si el paciente cuenta con autorización válida.
El texto, en su versión sustitutiva, fija un equilibrio entre derechos del paciente y operación clínica. Prohíbe fumar o vapear dentro de los centros, aún si esa fuera la forma habitual de consumo. Exige que el uso quede asentado en la historia clínica.
Con respecto a la logística a la hora de conseguir, administrar, retirar y custodiar el cannabis quedará bajo la responsabilidad del paciente o de un proveedor designado, no de médicos, enfermeras ni trabajadores del establecimiento. También impide compartir cannabis entre pacientes o visitantes y excluye explícitamente a los servicios de urgencias y a quienes reciben atención de emergencia.
Fuente: canamo.net