Desde el 1 de enero de 2026 entraron en vigor nuevas leyes sobre cannabis y cáñamo en Alabama, California, Washington, Kentucky y Michigan.
Aunque las diferentes regulaciones responden a agendas locales, la mayoría buscan normar el mercado de derivados de cáñamo. Con límites de potencia, nuevas licencias, ajustes al retail y, en algunos casos, mayores impuestos, los estados buscan proteger al consumidor y volver más trazable la cadena comercial.
En Alabama, la norma exige licencias, certificados de análisis por lote, rotulado y envases a prueba de niños, además de fijar topes de THC por porción y por paquete. También limita la venta quedando prohibidos el comercio online, el delivery, los envíos directos y las máquinas expendedoras. A ese giro regulatorio se suma un impuesto especial del 10% sobre la venta minorista.
Alex Kwon no buscó construir una de las mayores compañías de vaporizadores dentro de la…
Un estudio publicado el 30 de octubre de 2026 en Science Advances analizó 25,419 contactos…
La agencia antinarcóticos de Estados Unidos ha emitido por primera vez registros para dispensarios de…
En concreto, desde las instalaciones que la multinacional Curaleaf y su filial española Medalchemy tienen…
Michael Ward y sus inversores destinaron US$ 20 millones a la construcción de Harbor Farmz,…
Un equipo de la Universidad de Mississippi desarrolló microagujas solubles capaces de incorporar una carga…