Científicas estudian el impacto positivo del cannabidiol

El cannabidiol (CBD) es uno de los principales compuestos químicos naturales (llamados cannabinoides) que se encuentran en la planta del Cannabis sativa.

A diferencia del tetrahidrocannabinol (THC), el CBD no es psicoactivo, lo que significa que no produce el efecto asociado al consumo recreativo de marihuana.

En los últimos años, el CBD ha despertado un creciente interés en el ámbito médico por su potencial terapéutico en diversas condiciones, entre ellas la ansiedad y el estrés, el dolor crónico, la inflamación, los trastornos del sueño y ciertos tipos de epilepsia. Su acción se vincula con la interacción con el sistema endocannabinoide, un conjunto de mecanismos biológicos que regulan funciones como el estado de ánimo, el descanso, el apetito, la percepción del dolor y la respuesta inmunológica. Por este motivo, tanto la comunidad científica como la industria farmacéutica han intensificado la investigación y el desarrollo de tratamientos basados en este compuesto.

En este contexto, un estudio reciente publicado en la revista EC Neurology aporta nueva evidencia sobre el uso del CBD en personas adultas con epilepsia focal farmacorresistente. El trabajo se enfocó en un aspecto clave: el impacto del CBD sobre las funciones cognitivas. De los 44 pacientes incluidos en el estudio, 38 respondieron al tratamiento (con reducción de al menos el 50% de las crisis), 5 no respondieron y 1 presentó empeoramiento en la frecuencia de crisis. Al analizar el desempeño cognitivo antes y después de seis meses de tratamiento con CBD, los hallazgos fueron consistentes y positivos. En todas las pruebas cognitivas evaluadas, se observaron mejoras estadísticamente significativas.

 

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