El Gobierno austríaco permitirá nuevamente la venta de flores de cannabis con menos de 0,3 % de THC en los comercios especializados, tras una reforma legal que extiende una transición hasta finales de 2028.
Sin embargo, voces desde el sector cannábico advierte que la medida es insuficiente y mantiene el riesgo estructural para la industria.
A comienzos de 2025, las tiendas especializadas en productos derivados del cannabis en Austria quedaron al borde del colapso tras un fallo del Tribunal Administrativo que interpretó que las flores de CBD debían quedar bajo el monopolio estatal del tabaco. Esto supuso un veto de facto para su venta fuera de los estancos autorizados por el Estado y provocó pérdidas de hasta el 70 % en la facturación de los comercios especializados en productos de cáñamo, conocidos localmente como hanfshops.
Ante esta situación, el sector organizó el Österreichischer Cannabisbundesverband (ÖCB), que encargó un dictamen constitucional al jurista Heinz Mayer. El informe concluyó que incluir las flores de CBD en el monopolio del tabaco vulnera el principio europeo de libre comercio, dado que el cannabidiol no representa un riesgo comparable al de la nicotina.
Como respuesta, el Gobierno presentó una reforma parcial del Tabakmonopolgesetz (TabMG) que abre una fase transitoria hasta 2028. Durante este período, los comercios especializados podrán volver a vender flores de CBD si obtienen una licencia de «hanfshop» y cumplen con los requisitos de control de calidad establecidos por la norma. A partir de 2029, la venta de estas flores quedaría nuevamente restringida a los estanco autorizados conocido como Trafiken.
