Un equipo de la Universidad y Centro de Investigación de Wageningen (WUR), en Países Bajos, identificó el origen evolutivo de los principales compuestos de la cannabis: THC, CBD y CBC.
La investigación explicó cómo la planta desarrolló la capacidad de producir estos cannabinoides y abrió nuevas posibilidades para su producción biotecnológica con fines medicinales.
El estudio, publicado el 26 de diciembre en la revista Plant Biotechnology Journal, reconstruyó enzimas ancestrales de la cannabis que existieron hace millones de años. Estas enzimas cumplen un papel central en la biosíntesis de los cannabinoides, moléculas bioactivas que generan creciente interés científico por su potencial terapéutico.
De enzimas generalistas a funciones especializadas
En las variedades actuales de cannabis, cada cannabinoide relevante depende de una enzima específica. La investigación demostró que, en el pasado, esa especialización no existía. Las enzimas ancestrales actuaban como generalistas y producían varios cannabinoides de forma simultánea.
Con el paso del tiempo, duplicaciones genéticas impulsaron la evolución de enzimas cada vez más especializadas en la síntesis de THC, CBD o CBC. Este proceso marcó la diversificación funcional que hoy caracteriza a la planta.
Fuente: www.nacion.com