Virginia ha dado un nuevo paso para abrir la venta legal de cannabis para uso adulto. La decisión queda ahora en manos de la gobernadora Abigail Spanberger y puede poner fin a una legalización incompleta que lleva años dejando fuera el acceso regulado.
Virginia lleva años atrapada en una transición incompleta que se inició en 2021, cuando los usuarios adultos fueron autorizadas para poseer pequeñas cantidades de cannabis y cultivar hasta cuatro plantas en sus hogares, aunque el acceso comercial siguió bloqueado. Esa brecha alimentó un escenario que si bien permitía el consumo no abordaba el mercado ilegal que gira en torno a la planta y que en otras experiencias de regulación más integrales sí ha obtenido buenos resultados.
Sin embargo, la votación del 14 de marzo reabre esa discusión desde un lugar distinto, porque esta vez el proyecto llega a una gobernadora que, a diferencia de lo que ocurrió con el veto de Glenn Youngkin a la venta minorista de cannabis, no ha hecho del rechazo a la regulación su estrategia principal.
Es en este contexto que el compromiso aprobado por ambas cámaras conservó varios de los puntos centrales que venían negociándose entre la versión de la Cámara de Delegados y la del Senado.
El texto prevé ventas para mayores de 21 años, permite compras de hasta 2,5 onzas por transacción y deja el inicio del mercado legal para el 1 de enero de 2027.
También coloca la supervisión en la Virginia Cannabis Control Authority, amplía el límite de posesión y mantiene la decisión de que los municipios no podrán excluirse del sistema de ventas, aunque sí podrán aplicar un impuesto local adicional y regular aspectos de funcionamiento territorial.
Fuente: canamo.net