En el 2022, Tailandia hizo historia al convertirse en el primer país del sudeste asiático en despenalizar el cannabis de uso adulto, removiendo la flor de la lista de narcóticos y profundizando un proceso de apertura que había comenzado en 2018 con la legalización de la marihuana medicinal.
La medida desató la locura tanto local como extranjera. Dispensarios en cada esquina de Bangkok, números de ventas exorbitantes, turismo cannábico internacional y las mil y una formas que tiene la marihuana de presentarse ante el usuario. Pero hoy, cuatro años después, el gobierno tailandés está cerrando esta puerta.
Las autoridades confirmaron que el país avanzará definitivamente hacia un modelo exclusivamente medicinal, eliminando en la práctica el cannabis de uso adulto legal y obligando a miles de negocios a reconvertirse o desaparecer.
Bajo las nuevas reglas anunciadas por el Ministerio de Salud Pública, los dispensarios tradicionales dejarán de existir tal como se conocen hoy. Algunos le llamarán “giro”, otros “prohibición”, pero lo que está ocurriendo en Tailandia abraza una realidad mucho más compleja: se trata de una reversión ideológica, consecuencia de haber liberado todo un poco más rápido de lo que el Estado fue capaz de regular.
Fuente: elplanteo.com