Fumar cannabis con frecuencia podría alterar los niveles de cortisol, la hormona del estrés, desde el momento en que las personas abren los ojos por la mañana.
Eso es lo que encontraron científicos en los Estados Unidos y encendió alarmas sobre el impacto del consumo habitual en el organismo humano.
Los investigadores pertenecen a la Universidad del Estado de Oregon. Detectaron que el consumo frecuente de cannabis se asocia con niveles más altos de cortisol al despertar, un patrón que sugiere una posible alteración de los ritmos diarios del estrés en el organismo.
La investigación, dirigida por la profesora Anita Cservenka, no establece una relación causal, pero plantea que ese marcador biológico podría ayudar a identificar usos problemáticos de la sustancia. Publicaron los resultados en la revista Cannabis.
Fuente: Infobae