Descubren que compuestos no psicoactivos del cannabis, el CBD y el CBG, pueden reducir significativamente la grasa hepática y mejorar la salud metabólica en pacientes con la enfermedad de hígado graso, abriendo una posible vía terapéutica vegetal para el trastorno hepático crónico más frecuente a nivel mundial.
Así lo señaló un estudio liderado por el profesor Joseph Tam, la doctora Liad Hinden y la estudiante de doctorado Radka Kočvarová en la Facultad de Medicina de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
El trabajo, publicado en el British Journal of Pharmacology, evidencia que tanto el cannabidiol (CBD) y el cannabigerol (CBG) actúan mediante un proceso de remodelación metabólica única en el hígado.
Ambos compuestos lograron normalizar los niveles de glucosa en sangre y optimizar el procesamiento de la glucosa por el organismo, en pruebas hechas en modelos animales.
Fuente: Infobae