El manejo del dolor crónico constituye uno de los mayores retos de la medicina moderna. Las enfermedades que provocan dolor sostenido, desde la osteoartritis hasta el dolor neuropático o lumbar crónico, afectan la calidad de vida de millones de personas y, durante décadas, han puesto en el centro de los tratamientos farmacológicos a los opioides, una clase de analgésicos potentes pero con un costo social y sanitario enorme debido a su alto potencial de dependencia y sobredosis.
Un reciente estudio publicado en el Disability and Health Journal refuerza la evidencia acumulada de que el uso de cannabis medicinal es frecuente entre personas con discapacidades y, sobre todo, se emplea como herramienta terapéutica para aliviar el dolor, además de mejorar otros síntomas asociados como la tensión y alteraciones del sueño. Aquí un dato clave: más del 70% de los encuestados reportó que el cannabis les ayuda principalmente a manejar el dolor.
Fuente: Forbes