En Arizona, el senador republicano J.D. Mesnard impulsa dos iniciativas para sancionar el “humo y olor excesivos” de cannabis, incluso dentro de propiedades privadas.
La medida busca responder a quejas vecinales en un estado con mercado adulto legal desde 2020.
La propuesta más concreta es SB 1725 donde el texto encuadra el “humo y olor excesivos” como una molestia que podría derivar en “criminal nuisance” (delito menor) abarcando no solo los espacios públicos ya que la popuesta incluye patios, jardines y consumo doméstico si el rastro llega a terceros. En tanto, la resolución SCR 1048 apunta en la misma dirección, reforzando la idea de que el problema no es el acto de consumir, sino su “impacto” sobre otras personas.
El alcance práctico de los proyectos va más allá de una multa porque los cambios permitirían acciones civiles y pedidos de órdenes judiciales para hacer cesar la conducta, con participación de residentes afectados, asociaciones de propietarios y autoridades locales. También se prevé que, si el propietario no actúa, los costos de intervención puedan trasladarse a la vivienda como gravamen.