La agencia antinarcóticos de Estados Unidos ha emitido por primera vez registros para dispensarios de marihuana medicinal, una maniobra burocrática bajo la histórica reclasificación de esta droga impulsada por el presidente Donald Trump, lo cual podría allanar el camino para que las empresas reciban beneficios fiscales que durante mucho tiempo se le han negado al sector.
La DEA emitió los registros el viernes para más de 900 dispensarios con licencia estatal en Alabama, Florida, Mississippi, Dakota del Sur, Texas, Virginia y Virginia Occidental, informó el Departamento de Justicia en un comunicado. De momento no identificó a las empresas aprobadas.
El fiscal general Todd Blanche manifestó en el comunicado que la distribución regulada de cannabis para uso médico desde esos establecimientos “ayudará a garantizar un acceso más amplio al tratamiento del dolor crónico y la seguridad del pueblo estadounidense”.
En abril, Blanche firmó una orden que trasladó la clasificación de la marihuana medicinal con licencia estatal de la Lista I —reservada para drogas sin uso médico y con alto potencial de abuso, como la heroína— a la Lista III, que está sujeta a una regulación menos estricta.
La decisión legitimó en gran medida los programas de marihuana medicinal en los 40 estados que los han adoptado, y estableció un sistema acelerado para que productores, fabricantes y distribuidores de marihuana medicinal con licencia estatal se registren ante la DEA. Las empresas deben someterse a una investigación previa al registro y contar con seguridad, mantenimiento de registros, controles de inventario y otras salvaguardas que rigen el manejo de sustancias controladas.
Fuente: www.expressnews.com