Diez personas fueron acusadas formalmente en Filadelfia por integrar una organización de narcotráfico que se coordinaba con un cártel de drogas mexicano para transportar cocaína hacia territorio estadounidense.
El operativo, liderado por el FBI, derivó en la incautación local de más de 8 millones de dólares en cocaína y varias armas de fuego, además de 17 millones de dólares en droga en total junto con colaboradores de otros distritos.
El fiscal federal David Metcalf anunció el desmantelamiento durante una conferencia de prensa esta mañana. Según la acusación, la organización introducía cocaína por un valor de entre 5 y 10 millones de dólares cada mes en las calles de la ciudad.
La organización, identificada en la causa como la DTO Jones-Basley, se coordinaba con un cártel de drogas mexicano para transportar cientos de kilogramos de cocaína desde México hasta Filadelfia. Ese vínculo internacional es el elemento que llevó a encuadrar el caso dentro de una iniciativa federal de mayor alcance.
Según la acusación formal, la red local dependía de ese cártel para el suministro constante de cocaína, que luego distribuía en la ciudad por un valor mensual de entre 5 y 10 millones de dólares. Esa dependencia del abastecimiento transnacional convirtió el caso en un objetivo prioritario para las fuerzas del orden federales.
Fuente: Infobae