El hachís de CBD o hash CBD se ha convertido en una de las formas más valoradas de consumir cannabidiol, especialmente entre quienes buscan una experiencia aromática, concentrada y libre de efectos psicoactivos.
Entender de donde sale el hachís CBD es fundamental para apreciar la calidad de un producto que combina tradición milenaria con los estándares de la industria del bienestar actual.
El hash CBD es una resina vegetal concentrada que se obtiene de los tricomas glandulares de las flores del cáñamo industrial, una variedad de Cannabis sativa seleccionada genéticamente por su elevado contenido en cannabidiol (CBD) y niveles de THC inferiores al 0,3 %. Estos tricomas son pequeñas estructuras en forma de seta que recubren los cogollos y que actúan como fábricas biológicas de compuestos activos, incluyendo cannabinoides, terpenos y flavonoides.
Al igual que el hachís tradicional rico en THC, el hash CBD se produce separando y concentrando estos tricomas para formar una pasta densa. La diferencia fundamental radica en la genética de la planta de origen. Mientras que el hachís de «calle» busca la psicoactividad, el que es el hachís cbd o resina cbd busca el equilibrio sistémico. Su color varía del dorado claro (típico del polen fresco) al marrón oscuro o casi negro (característico de resinas más oxidadas o prensadas al calor).
Fuente: www.mejorcbd.es